Microficción

De payasos y gaviotas

De payasos y de gaviotas

R. soñaba que era una gaviota y volaba por los mares del Pacífico. En cierto momento, algo golpeó contra su ala y fue perdiendo vuelo. Mientras caía logró ver cerca la torre Eiffel emergiendo del agua, y en su punta, un payaso hacía malabares con tres pelotas de color celeste.

R. se levantó y fue a desayunar. Ahora era una tigresa blanca que caminaba en dos patas. El pan tostado le preguntó por su perro, si le iba bien en su nuevo trabajo y demás.

– Sí, va bien -contestó ella luego de un momento-. Perdón. No dormí bien. Cosa de payasos y gaviotas, usted saber Sr. Pan.

R. despertó entonces. Terminó riendo por no haberse dado cuenta de que estaba soñando, ahora que podía pensar en lo absurdo de las situaciones anteriores.

Luego de lavarse los dientes, encendió el televisor. Miró las noticias que aseguraban que el hambre (evitable, por supuesto) en el mundo seguía arrasando, que la guerra de medio Oriente parecía no llegar a su fin, y en las locales, que se habían demostrado nuevos casos de corrupción conectados a la creación de un hospital público para niños.

R. sonrió. Cerró los ojos lentamente como quien conoce lo que vendrá luego. Sabía que no podían engañarla tres veces con el mismo truco. En aquel sillón esperó para despertarse, y esperó para despertarse, y esperó para despertarse…

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Texto y dibujo de Noir Escritos. Copyfight 2015.

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Víctimas del vaciamiento

Víctimas del vaciamiento

– Quiero transgredir. Quiero salir de esta burbuja que me asfixia. Salir del lenguaje. ¡El lenguaje me asfixia!

Pero lo necesito… ¡Dios, necesito tanto las palabras! Así que las usaré. Usaré el lenguaje para que sea la chispa que desencadene esta revolución piromaníaca que se esconde en la epidermis post-impresionista y subjetiva del acontecer constante: mi alma.
Eso.
Sí, necesito gritar ¡GRITAR! ¡Que estoy viva! ¡Que aquí me tiene el mundo a pesar de su indiferencia! Me haré un tatuaje. No, más que eso… Me haré una svástica en el pecho. Entre mis pechos de mujer cyborg. Seré el símbolo de toda una generación latina que sufre. Nazi y latina. Así. Incongruencia. Porque estar de acuerdo con algo, termina siendo basura. Incluso estar de acuerdo con lo que uno mismo dice (o hace) ((o escribe)).

Todo está en empezar por algo fuerte, extremo. Algo que haga temblar el mundo, porque así soy yo, una artista que viene a decirlo todo. A romper con el molde que también me hizo, y me abrazo una vez, y cuyo recuerdo me hace llorar hoy, sola, en secret… ¡No! ¡No más lágrimas! Debo trascender. Trascender y quizá, entonces, alguien me escuche. Escuche que también sufro, y que también puedo importar en este planeta al que quiero destruir con mis propias manos creadoras.

Así que déjenme. Sabrán de mí. Dejaré mi marca en la historia humana. ¡Está decidido! Haré lo que nadie ha hecho, y seré reconocida por eso: me cambiaré el nombre. Algo hiriente, algo que haga ruido. ¡El abecedario! ¡Si! Perfecto. Usado por todos, poseído por nadie. Viviré en lo más efímero y eterno que el hombre tiene: las palabras. Nada más.
Sólo entonces el mundo, por fin, empezará a tomarme en serio.

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Texto y dibujo de Noir Escritos. Copyfight 2015.

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La bestia magnífica

La bestia magnífica

Anoche tuve un sueño, sólo un sueño. Vivía en el centro del mundo una bestia magnífica, poderosa, inimaginable. Día a día, miles de hombres y mujeres eran sacrificados como alimento para la criatura. Los que quedaban vivos, pasaban sus días sirviendo al mostruo, ayudándolo a engullir otros humanos; algunos incluso le dedicaban jornadas enteras (de ochos horas diarias o más) sólo a su mantenimiento y seguridad.

Tanto tiempo, tantas vidas en vano, y todo sólo para que la bestialidad del ser se perpetúe durante el mayor tiempo posible, retrasando su inevitable final (se sabe desde siempre que todo dios o demonio, ser de los cielos o de las tinieblas, tiene sus efímeros días contados).

Cuando el despertador sonó a las seis de la mañana, mis ojos se abrieron lentamente. Me sentí aliviado de que sólo fuera eso, un sueño, sólo un sueño, una idea que se iría con el pasar del día. Suerte para mí que en el trabajo, entre cajas de ahorro y cuentas corriente, mi mente volvería a estar en blanco, y en paz.

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Texto y dibujo de Noir Escritos. Copyfight 2015.

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Seco por dentro

Seco por dentro

– No debemos preocuparnos tanto. En un futuro no muy lejano, nuestros hijos podrán volver a rehacer los mares que fueron necesarios dañar para bien de su futuro.

Mi madre tenía razón aquella vez. Hoy, en el futuro, los mares han vuelto a existir; los hemos parido desde el fondo de nuestro ser. Nunca pensé que lloraríamos tanto al ir descubriendo, poco a poco, lo que habían hecho con el aire y con el resto de la tierra.

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Texto y dibujo de Noir Escritos. Copyfight 2015.

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Los corazones que no sienten

Los corazones que no sienten

– Debo confesarlo: ser invisible puede tener sus lados negativos, pero todo es compensando con la dulce sensación de que nadie se fije en uno. Puedo andar como quiera, por donde más desee y ni una persona detiene su mirada en mí.

El sujeto no era invisible realmente; todos podían verlo y, de hecho, hasta era difícil no notar su presencia así como iba, siempre desnudo, sucio y sin cuidado.

El truco estaba simplemente en ignorarlo.

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Texto y dibujo de Noir Escritos. Copyfight 2015.

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